Las olas impetuosas provocadas por el huracán Beryl han causado pérdidas millonarias a los negocios de la playa de Boca Chica. Deon Noalles realizó un recorrido por la zona afectada para presentar un informe sobre los daños.

De acuerdos a las imágenes, así quedaron los restaurantes ubicados a la orilla de la playa de Boca Chica. Las olas alcanzaron niveles tan altos que entraron en los negocios, destruyendo infraestructuras, casetas, mesas y utensilios de cocina. “Nosotros hemos sido afectados en un 90% de nuestros intereses, los daños aquí prácticamente equivalen a un 90%. prácticamente, todo está perdido”, manifestó uno de los propietarios afectados.

La situación en Boca Chica es crítica debido al oleaje y al levantamiento del mar. Todos los negocios frente al mar se encuentran en condiciones desastrosas. Los muelles de Bocamarina, El Turno del Pelícano, Saint Trop, Marina Salp y el Club Náutico están destruidos en más de un 80%. En muchos de estos establecimientos, los pisos de madera fueron levantados por las olas.

Los vendedores de pescado que tienen casetas cerca de la playa también reportaron pérdidas significativas de materiales. “Hay muchas casetas que están enterradas, estamos esperando que venga una maquinaria para sacarlas. Han pasado dos días y aún no hemos conseguido nada porque estamos reparando y arreglando”, explicó un vendedor afectado.

El ministro de Medio Ambiente se reunirá este lunes con el alcalde de Boca Chica y con los comerciantes para evaluar los daños causados por el huracán. Los comerciantes destacaron que, afortunadamente, ningún empleado resultó herido por los efectos del huracán.